La miel cruda no se pasteuriza ni se filtra en caliente, de modo que mantiene polen, enzimas y aromas del origen floral. Cristaliza con el tiempo: es la prueba de que no ha sido tratada. Aquí compras al apicultor que la extrae.
Es cristalización natural, propia de la miel cruda. Se revierte poniendo el tarro al baño maría por debajo de 40 ºC sin alterar sus propiedades.
La miel es un producto muy estable. Conserva sus cualidades durante años en lugar seco y cerrado, aunque la normativa obliga a indicar consumo preferente.